Studio Visit: Ramón Ávila 

 La conexión directa entre el pensamiento moderno y el tema de la posmodernidad

Las artes visuales en Guatemala cambiaron durante el siglo XX. El pensamiento moderno llegó a Guatemala gracias a los poetas, pintores, escultores y arquitectos. En el campo de lo visual, fue el Grupo Vértebra, junto a otros artistas quienes cambiaron la visión de lo que se aceptaba que fuera pintado o expresado a través de la creación artística. 

Durante este periodo de tiempo, en la segunda mitad del siglo XX Ramón Ávila (Barcelona 1934) llega a Guatemala procedente de Brasil para desarrollar publicidad, tanto en aquel país, como en el nuestro y en Estados Unidos. Desde lo útil (hablando de forma mercantil) como la publicidad, 

Ramón Ávila ha sido consecuente con su actuar y su producción. Esta consecuencia también es parte de las prácticas profesionales de los artistas de la segundavmitad del siglo XX, cuando la figura del artista adquiere relevancia y la obra, desde la perspectiva de quien la crea, es respetada y asumida, lo que crea estéticas diferenciables de un artista sobre otro: estilos claramente reconocibles dentro de un circuito de pintores/dibujantes/escultores que se va ampliando y que demanda exigencias cada vez mayores. 

Cuando Ávila inicia su carrera pictórica, lo hace con obra de corte realista. Retratos, paisajes y escenas taurinas. Ya en el momento cumbre del desarrollo pensamiento moderno en el arte, Ramón Ávila despliega su manera de ver el mundo, desde la abstracción con un estudio cuidadoso del color, la forma y la textura. 

Estéticas que se abordan desde el pensamiento 

Se inició hablando desde el pensamiento más allá que sobre el estilo. Mucho se ha escrito sobre los artistas consagrados de Guatemala; desde la paleta de color y los temas tratados hasta las “cualidades de belleza” de las obras pero, muy pocas veces se ha hablado del contexto que rodea a la obra y que sin duda es influencia, motor y limitación en muchos casos para los artistas. No es lo mismo decir que “porque en Guatemala en x época había violencia y por eso los artistas pintaban violencia” a decir que “el arte fue un medio de expresión, registro de la historia y denuncia por parte del artista a las condiciones violentas del país”, ya que esto último responde a una lógica más allá del pintor: su comprensión del contexto donde vivía y la plena conciencia de su papel en la sociedad, como aporte y como medio. 

Esto es digno de mención, ya que sin duda la obra puede atraer al coleccionista o amante del arte por lo que se ve, pero esto hace que, quien las adquiere, esté pensando en objetos de decoración o de armonía, mientras que quien las colecciona realmente comprende una obra desde su contexto y es capaz de brindar una opinión personal sobre la misma, convirtiéndose en un ente de resguardo histórico del proceso de pensamiento humano y de la historia de Guatemala. 

En la obra de Ramón Ávila es aún más importante de mencionar. Una composición abstracta para muchos se resume a la armonía entre los colores y que estos sean fácilmente “combinables” con otros elementos en un diseño de interiores. En el peor de los casos, se abordan estos lenguajes pictóricos como una comparación entre lo que el pintor hace y lo que el espectador podría hacer, como si la abstracción fuera algo antojadizo. Aunque no es un secreto, habrá pintores que, sí han hecho de la abstracción algo risible como las técnicas contemporáneas de DIY y los cuadros de decoración de tiendas de hogar y muebles, artistas serios como Ramón Ávila, César Cartagena o Ricardo Silva proponen la pintura abstracta como un tema y como un medio artístico tratable y no solamente como algo que se puede contemplar. 

De Ramón Ávila se pueden reconocer épocas dentro de la misma pintura abstracta. Es como si se tratara de varias personalidades con una misma firma, en diferentes temporalidades y contextos. 

En el lugar donde todo ocurre 

Llegué 45 minutos tarde a la reunión programada. Con mucha pena, llamé a su hijo, Ricardo Ávila,que es el director de Arte Papel. Al entrar al estudio, uno es recibido por una sala de exhibición, donde se pueden apreciar pinturas en pequeño, mediano y gran formato así como esculturas. 

En la parte de atrás de esta sala de exhibición, se encuentra un enorme caballete eléctrico, que se ajusta a cualquier posición, incluso hacia el frente. Lienzos en proceso, debidamente ordenados, pinceles de todas las medidas sobre el escritorio y tubos grandes de óleos de diferentes colores.Todo esto ocupa el espacio de trabajo de este maestro. 

Lo encontré pintando

Rápidamente nos saludamos e iniciamos la conversación. En la sala y en su pinacoteca se encuentran obras de diferentes épocas y estilos. Cuidadosamente registradas con un código, las obras van contando la historia de ese pensamiento que este artista ha ido hilvanando con el tiempo. 

Claramente se observan corrientes de pensamiento, desde la influencia geométrica hasta el constructivismo dentro de su abstracción. Incluso, en sus obras recientes 2015-2018, se observan formas más orgánicas y colores que responden más a síntesis naturalistas. 

También su dibujo es un lenguaje, tanto como proceso técnico en la concepción de nuevas obras.La construcción de la forma para este artista inicia de esa manera y así son reconocibles ciertas formas de creación en él. 

(Parte 2, próximo domingo) 

Diego Ventura Puac-Coyoy

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