Teen Movie

Texto: Karol Anzueto

Todos hemos vivido distintas experiencias a través de los años. Pero lo que nunca vamos a olvidar son las que tuvimos en el colegio, especialmente en la secundaria o highschool. Este conjunto de vivencias, sean buenas o malas, son determinantes en muchas, más no todas, las actitudes, forma de ver la vida y decisiones que tengamos en el transcurso de nuestra vida. Hollywood lo sabe y por eso las “Coming of age movies” o “Teen movies” siguen vigentes. Aceptémoslo, quién no hubiera querido una mejor experiencia o tomar una mejor decisión frente alguna situación. De alguna forma, cada vez que vemos estas cintas, nuestro adolescente interior vive muchas cosas otra vez.

¿Los años maravillosos?

Las pantallas grandes y chicas se han encargado de romantizar esta etapa de vida: El crush imposible, la fiesta de graduación perfecta, los atletas ganadores, los rebeldes con y sin causa, el típico stoner, el eterno chico rechazado, los introvertidos y estudiosos. Toda esta gama de personajes con las que nos podemos identificar y que son materializados de una manera en la que casi todo es un chiste, especialmente cuando analizamos sus prioridades.
El valor que la sociedad le da la a la juventud es más una forma de que valoremos lo despreocupada que fue nuestra vida en ese tiempo. Todo era trivial y pasajero, era mejor concentrarse en el vestido de prom y que la chica popular sea tu amiga. Aunque también, estaba el otro lado que materializa la depresión o abuso, como una idea de negocio millonaria, porque de una u otra manera, todos sufrimos de esto en alguna parte de la adolescencia.

Desde Fitzgerald a John Green

Muchas de las películas adolescentes favoritas han salido de algún libro, desde relatos de fiestas, amores imposibles o romper con paradigmas sociales. Un gran ejemplo fue Scott Fitzgerald, escribiendo acerca de la juventud durante la famosa era del Jazz en “The Great Gatsby” o “The Beautiful and the Damned”, que tuvo mucha influencia en series como “Gossip Girl”, hasta las historias de John Green. En él, hablaba de temas como enfermedades terminales “the fault in our stars”, hasta complejas situaciones en donde una chica solo quiere saber su lugar en el mundo, como en “Paper Towns”.
El complejo mundo de los adolescentes visto desde un punto de vista donde no se les juzga, sino que se les observa, como cuando se ve un documental de Animal Planet. En ellos se ven las dinámicas sociales y sentirnos como parte del momento y así descubrir el porqué de sus acciones.

John Hughes la voz de los teens ochenteros

Si lo analizamos, claramente el mensaje de estas películas es no sentirnos tan culpables por ser políticamente incorrectos de formas que no quiero describir, debemos entender el pensamiento de la época y tomarlo en contexto y centrarnos en el sentir de los protagonistas. Entender a un adolescente siempre ha sido un reto mayor para todo adulto, ya sea porque se les olvidó lo que era vivir estas situaciones o porque simplemente su sentimiento de superioridad les ha nublado toda empatía hacia quienes empiezan a conocer qué es vivir.
John Hughes con finales rosa pastel creó cuentos de hadas modernos, donde la chica extraña se queda con el príncipe azul, que la espera frente a casa con un Porsche 944 color rojo o donde el geek de la clase, al final por alguna treta extraña del destino, termina la noche con la más bella del salón.

A Hughes se le acusa de perpetuar el estereotipo del Highschooler. Tal vez, sea cierto. Cuando ves “The Breakfast club” esto es más notorio. ¿Pero acaso él no solo estaba pasando a los jóvenes por un lente de aumento y mostrando lo que siempre había sucedido por décadas, donde sin importar el contexto con el que hayas crecido la personalidad que se haya adaptado al final todos tenía algo en común? Era esa necesidad de ser relevantes, encontrar su lugar y, por qué no, de ese amor adolescente que por más pasajero que sea, se vive con intensidad, porque no se miden consecuencias.

No podemos negar como estos personasjes se han quedado plasmados en la cultura popular, ya que esta película además de crear una especie de “reflejo de Pablov” cada vez que escuchamos el clásico de “Simple Minds” “Don’t You Forget About Me”, levantando la mano al aire de la misma forma que Judd Nelson lo hacía antes de que empezaran los créditos. Esto ha servido como una especie de guía para toda película jamás prescinda de “The Brain”, “the athlete”, “the princess”, “the basket case” and “the criminal -rebel-“.

Los años 90, AS IF!

La misma temática en una década distinta: Los 90 con sus cambios sociales, la guerra de Irak, el surgimiento de las top models, el grunge, la generación medicada con atidepresivos y ritalina. Películas como “Clueless” nos muestra un ideal adolescente lleno de pop, ropa de diseñador -como el iconico vestido blanco de Calvin Klein que Cher usa frente a su padre y es reprendida por ser demasiado corto-. Tanta ha sido la influencia tuvo la década, que en los últimos años ha habido un revival de los 90. Como ejemplo, tenemos a Iggy Azalea imitando a Cher Hollowitz en “Fancy”. Y ahora, Ariana Grande, en su más reciente video “Thank You Next”, parodiándola en sus videos musicales.
En películas como Clueless, la amistad es un tema vital, además del amor y pertenecer. Pero si entramos a algo más fuerte y realista, los 90 se caracterizaron por ser úna década en la que se despertó de la fantasía y se retrató a los adolescentes de una forma menos idílica. En “Kids” vemos a los personajes de la clásica chica buena, hasta la rebelde. Lo diferente es que se tratan temas profundos como el uso de drogas o el VIH/ SIDA.

On Wednesdays We Wear Pink

Todos seguimos citando cada línea de esta película, que volvió para marcar los “tropes” -estereotipos- de una forma totalmente diferente, pero con la misma formula de un mundo donde existe un gran deseo de pertenecer, por lo que no importa hacer un cambio total o incluso llegar a hacer daño, no físico, sino psicológico. De una forma un poco cómica, se trata el tema del bulling entre mujeres. Mostrando que no solo los golpes son los culpables de las cicatrices en la adolescencia.
La forma en que Cady, el persona que interpreta Linday Lohan, describe a la escuela cómo una jungla llena de jerarquías nos demuestra que para todo adolescente es una época donde se trata de sobrevivir. Poco a poco, vemos más de cerca esta realidad que se vive a diario en un colegio, haciéndonos pensar en el sufrimiento de estos jóvenes y los dejamos de culpar por los males de la sociedad.

Netflix and just chill!

En la era de las redes sociales, el juego se ha vuelto más complicado. Netflix ha sabido cómo hablarle a las nuevas generaciones y les esta hablando en un idioma que ellos entienden. Ya no hay secretos, ya no hay nada de lo que no haya pruebas. Los mismos problemas siguen: Bulllying, necesidad de aceptación y, por supuesto, el amor. Pero ahora, se habla de temas que no se discutían antes: Discriminación racial, comunidad LGBTI+, violaciones, masacres, depresión y suicidio como en la adaptación del libro Thirteen Reasons why o como en toda pelicula donde el protagonista sea Noah Centineo, el Jake Ryan de esta generación.
A estos chicos les toca más fuerte, porque más que parecer un highschool musical, todo parece un episodio de “Black Mirror”. Las nuevas generaciones han nacido bajo el ojo de Big Brother y todo lo que hagan o dejen de hacer, está siendo controlado y visto. A pesar de todo, al contrario de los adultos, ellos no pierden la esperanza. En un contexto difícil, ellos sueñan y buscan lo mismo que las novelas de inicios del siglo 21.
Y  finalizo con esta lineas de la pelicula “Never Been Kissed”, donde Josie Geller, una periodista es forzada a regresar al colegio para poder escribir un articulo:

“to enroll in high school, as a student, to gain some insight into kids today.
Understandably, returning to high school was my worst nightmare.
What I found?
Those girls are still there. The ones that, even as you grow up, will still be the most beautiful girls that you’ve ever seen close up.
The athletes, and the immense sense of fraternity and loyalty that they share.
The smart kids- who everyone else always knew as the brains. But who I just knew as my soul mates, my teachers, my friends.
And there’s still that one guy, the one who is so perfect in every way. The guy you get up and go to school for in the morning. Southglen would not have been the same without him. High school would not be the same without him. I would not have been the same without him.
All of these things made me miserable at seventeen. But at twenty-five I finally see that this-all of this-is just the way it should be. It is all part of this thing called high school. A time in out lives that we can never truly repeat. A time that makes us who we are, for years to come. “

 

Fotografía: Machete @machete616

Hair and makeup : Sebastián Catalán @sebas.catalan

Location: 1001 Noches @1001noches

Producción: Polyester team, Laura Montepeque @lauramontepeque, Diego Ascoli @diegoascoli , Sebastian Ordoñez @notsebasordo

 

Modelo: Ayleen Salguero Nova Model Management: bomber Jacket by Estilo Quetzal

 

Sophie Ramirez: bomber coat  y sueter by Distefano Shop.

Alann Peñate IZ Casting: Chaleco denim negro by Distefano Shop-

Printed T-shirt by Black Revolver

 

Juan Manuel Ligorría : baseball T-shirt by Black Revolver

 

Natalie Archila IZ Casting: Blazer negro y printed t-shirt by Distefano.

Marcelo Mendoza IZ Casting :sweater by  Distefano.

Angie Sandoval IZ Casting: Blazer blanco by Distefano.

Luis Carlos González Nova Model Management: bomber jacket by Estilo Quetzal.

 

Natalie Archila IZ Casting: Blazer negro y printed t-shirt,gingham Mini skirt by Distefano Shop.

Joanne de la Parra IZ Casting: Blazer Rosado, camisa a rayas, denim shorts y waist pack by Distefano Shop.

Angie Sandoval IZ Casting: Blazer blanco by Distefano.

Andre Urrutia : jacket, gorra y t-shirt by Mayan Funk.

 

Joanne de la Parra IZ Casting: Blazer Rosado, camisa a rayas by Distefano Shop.

Marvin Gabriel IZ Casting: camisa, cardigan y pantalón de corduroy by Distefano Shop

 

Moshé: Slip Dress by Distefano Shop

Karol Anzueto

Fashionista en búsqueda del soundtrack perfecto para una vida de película.