Ahora sí, ¡ya no más relaciones tóxicas!

Texto : Bernardo Triana

Memes: @memelasdeorizaba @soylamanamx

Con todos los memes que he visto últimamente, pienso que es buen momento para abordar el tema de las relaciones tóxicas. Detrás de cada publicación que vemos en Instagram o Facebook hay una realidad que va más allá de lo cómico. Incluso vemos que este tema se trata con frecuencia en las series que consumimos.

Los creadores de las series lo hacen, porque son temas relevantes en la actualidad ¡Estamos rodeados de relaciones tóxicas! Por lo tanto, una relación de este tipo es considerada disfuncional, porque es destructiva en lugar de ser constructiva para las personas involucradas. Es importante saber que no se limitan únicamente a las relaciones amorosas, sino también se pueden encontrar en el núcleo familiar, en el círculo de amigos, en el ámbito laboral, incluso con objetos y sustancias.

Analicemos brevemente algunas de las razones por las cuales estas dinámicas existen:

Un autoconcepto no definido

Una relación tóxica se da principalmente, porque tenemos una relación disfuncional con nosotros mismos. No tenemos un concepto claro de quienes somos y que es lo que realmente queremos. Por lo tanto, vamos a tender a vivir bajo las circunstancias del otro, hasta que podamos establecer una relación sana con nosotros. Nos acomodamos a la cotidianidad o aparente estabilidad que da el otro, sin realmente tomar nuestro bienestar en consideración.

Buscamos que otra persona llene nuestra carencia

Es importante que analicemos los traumas y problemas del pasado. Si hay algo que no ha sido resuelto y ha generado carencia en nuestra vida, buscaremos consciente o inconscientemente aquello que pueda suplir dicha falta. Si estamos en una relación disfuncional, nos tenemos que hacer la pregunta, ¿Qué beneficio obtengo al estar en ella? Las respuestas pueden ser seguridad, dinero, estatus, conexión física o emocional, etc.

Entonces, si obtenemos aquello que anhelamos como conexión física o estatus social, es posible que nos volvamos ciegos voluntaria o involuntariamente ante todo lo demás que no ha funcionado.

Creencias y expectativas sociales o familiares

Las costumbres socioculturales influyen mucho en las relaciones de pareja. Se tiene la creencia -sobre todo en culturas como la nuestra- que se debe formar una familia y tener hijos a una temprana edad.

Cuando una relación familiar se ha vuelto tóxica, entra el factor culpa y miedo, porque “las relaciones son para siempre”, “ya estoy muy grande para estar solo”,“nadie me va a querer”, entre otras creencias. Por estas y muchas otras razones, las personas tienden a  perdonar o  ignorar lo que no funciona en la relación y continúan en el mismo ciclo tóxico con la esperanza de que algún día se genere un cambio…

¿Cómo tener una relación sana?

Es esencial enfatizar en la idea de crear una individualización e independencia sana. Antes de involucrar a más personas en nuestras vidas debemos tener una buena relación con nosotros mismos. Muchos piensan que la relación con la pareja o su grupo de amigos es su “todo” y por ende, al momento de no estar juntos no saben quiénes son, se sienten perdidos y vacíos sin la otra persona.

¿Y qué debo hacer?

Definir tu autoconcepto:

Tus necesidades y deseos , tus gustos y disgustos, tus valores, tus prioridades, tus sueños, etcétera.

Trabajar sobre tu pasado

Tu infancia, tus decepciones amorosas y cualquier evento que te haya marcado negativamente.

Conocerte, aceptarte y amarte.

Esto te llevará a una relación sana. No quiere decir que no vayan a existir problemas, pero ya no será una relación destructiva sino constructiva como se mencionó al inicio. La pareja, los amigos, la familia son compañeros en este viaje y cada uno tiene algo que aportar independientemente si es positivo o negativo.

A veces el acto de amor propio más grande que nos podemos hacer es alejarnos de aquellos que nos quitan la paz.

No todas las relaciones son para siempre y eso está bien. A veces nos tenemos que encontrar con personas tóxicas para encontrarnos a nosotros mismos.

Dentro de una relación disfuncional que ha persistido en el tiempo no hay culpables. Debemos evaluar el rol que cada integrante tienen, pues si la relación es tóxica y ha perdurado es porque se ha permitido que continúe. Sí, es más fácil dicho que hecho, pero siempre tenemos la posibilidad de hacer un cambio en nuestra vida. Todo depende de que tan dispuestos estemos para hacerlo. 

Como dijo Stephen Chbosky en The Perks of Being a Wallflowerwe accept the love we think we deserve” pues somos nosotros quienes decidimos a quién dejamos entrar en nuestra vida. Si queremos que las relaciones tóxicas dejen de ser parte de tú día a día y sean únicamente tema para las series, debemos dejar de buscar culpables. Empecemos por hacernos responsables de nosotros mismos estableciendo límites claros y manteniendo una comunicación constante.

Colaboradores Polyester