Así que quieres afilar el cuchillo

De las cosas que he aprendido viviendo sola es que, un cuchillo sin filo es más propenso a que se resbale cuando lo estás utilizando, lo que tarde o temprano va a terminar en cortaduras, sangre y muy probablemente en la creencia, si acaso efímera, de que esa herida en la mano será el final de nuestra existencia. No exagero, tengo la cicatriz para probarlo.

Y como cada día es bueno para aprender algo nuevo, fuimos de visita al restaurante Gula para que su chef, Juan Luis Vásquez, nos enseñara cómo se afila un cuchillo sin perder un dedo en el intento.

 

 

Colaboradores Polyester

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