Simplemente Navarro

En Guatemala, hay muchos precursores, de lo que conocemos hoy como la industria de moda local. Aún no hemos llegado al nivel que quisiéranos, debido a muchos factores que se encuentran fuera de nuestras manos.
Uno de ellos es Edgar Navarro, alguien a quién conocemos como un soñador que logró cumplir muchas de sus metas, entre ellas darle un giro diferente a la joyería en Guatemala con su marca Maison Escarlata.

Maison Escarlata comenzó como un proyecto universitario, hasta volverse una marca representativa de la moda en el país, con sus icónicos collares de malla y cadenas. Sus diseños mostraron que más allá de la idea de solo colocar piedras bonitas o colores, como se hace en la bisutería, existiese diseño como tal y por ende, una inspiración. El proyecto creció, hasta hacerse algo mucho más grande de lo que Edgar imaginaba. En nuestro editorial Génesis, pueden ver algunas de estas piezas.

Algo que siempre caracterizó a Edgar es querer más de la vida y ver siempre las posibilidades de crear aún más, por lo que con la colección “Gloria” se aventuró a diseñar no sólo joyas, sino ropa, siempre con el alma de lo que Maison Escarlata representaba. Y así 60 piezas se presentaron en el teatro nacional durante el marco del Guatemala Fashion Film Festival.

El siguiente paso

Mientras la marca seguía creciendo, abrir una tienda era el siguiente paso – cosa que hizo mientras era director creativo de la marca Marias-, mostrando su talento en un rubro diferente en la moda, en donde le apasionaba exaltar el trabajo de los artesanos en Guatemala y trabajar con textiles de diferentes regiones del país.

Además, como sucede con la mayoría de los que trabajamos en la moda local, nos volvemos todologos. Edgar no fue la excepción, prestando su talento para muchísimas producciones editoriales de Look Magazine, sobre las pasarelas como modelo para Alexander Ayala y sirviendo de inspiración para retratos del fotógrafo de moda y artista, Manny Rionda.

Por su belleza y originalidad, sus prendas se han mostrado en diferentes publicaciones de talla internacional.

El destino siempre tiene sorpresas y sorprendió a Edgar con una nueva forma de ver el mundo, a través del yoga. Esta práctica se volvió algo importante en su vida y lo llevó directo a conocer al amor, dónde menos lo esperaba. No sólo el amor tocó a su puerta, sino también la oportunidad de empezar una nueva vida en Estados Unidos, reto que después de mucho meditar -literalmente- tomó, para empezar desde cero. Así decidió mudarse a Miami.

Una nueva era

Para muchos, resultó un shock saber que Edgar decidió hacer cambios drasticos, el más grande: dejar de usar el nombre “Maison Escarlata”. Muchos nos aterramos, porque pensábamos que la firma se acabó, pero solo sufrió una serie de cambios qué hicieron evolucionar, tanto al diseñador, como a sus marca, radicada ahora en Miami, en medio de esta pandemia que nos volteó el mundo de cabeza.

Maison Escarlata llegó al final de temporada,  se podría decir. La vida de Edgar cambió y con él su trabajo. En este renacer, su marca, se rebautizó como “Navarro”, donde el apellido de Edgar toma el spotlight como un símbolo de este nuevo Edgar Navarro, más maduro, felizmente casado con su esposo, Joseph, y en otro país. Él está más decidido que nunca a sacar el mejor partido a esta nueva etapa y seguir llevando con orgullo el diseño guatemalteco hacia nuevas fronteras.

¡Que empiece el juego!

Navarro oficial conserva el misticismo y elegancia, que siempre caracterizó a Edgar, haciendo mucho énfasis en el uso de piedras según su estética y valor energético. También, incluyendo técnicas artesanales guatemaltecas.

El primer movimiento en Estados Unidos fue darse a conocer con la comunidad yogi en Miami. Esto le abrió las puertas, para poder presentar en pop up stores y conocer a la gente adecuada, que sabría apreciar la estética y valor místico detrás de cada pieza. Así comenzó la transición.

El yoga y los cristales se han vuelto parte de la nueva inspiración de la marca, con piezas que no sólo son hermosas, sino que llevan una intención mágica. Con ella, se entrelaza el arte, el diseño el poder místico de las piedras y de las raíces guatemaltecas, que siempre van a ser el alma de la marca.


Entrar en el mercado estadounidense es el nuevo reto, que poco a poco se hace posible, a través del apoyo de su comunidad yoga que le ha permitido expresarse y le ha apoyado en este emprendimiento. Incluso, le ha dado la oportunidad de participar en proyectos como el diseño de un edificio que será un yoga center.

Pensar en grande

Evolucionar, viendo hacia dentro de sí mismo, parece ser la esencia de vida de Edgar y por eso vamos a cerrar con consejos directos de Edgar, basados en sus experiencias, para todos aquellos que quieran seguir sus sueños y no pensar en pequeño sino realmente crear con el corazón.

“El caos es donde mejor se crea”, refiriéndose a que cuando todo está de cabeza, se puede usar esto para inspirarse, para crear nuevas ideas, buscar nuevos métodos y no verlo como un obstáculo, sino como una oportunidad.

“Para tener éxito, tienes que salir de tu zona de confort y experimentar. Esto te hará ser más rico creativamente”

“En esta vida hay que prepararse muchísimo, usar todas las herramientas para aprender y obtener conocimientos, que luego puedas aplicar a todo lo que hagas”

Karol Anzueto

Fashionista en búsqueda del soundtrack perfecto para una vida de película.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *